El vicio
(-Sonata Arctica-)
El número nueve de los once pequeños miembros de la camada está ausente,
animales podridos muestran el camino,
todos los miembros de la camada tienen diferentes destinos,
les enseñe casi todo lo que sabía.
Y ahora el mejor, el 'primus',
el número nueve de los once miembros de la camada,
sintiéndose todopoderoso, está buscando mi trono.
En la brillante luz del día, el pequeño número nueve,
se vistió para matar, muy parecido a mi.
Hecha una mirada al mundo libre tras la puerta del castillo y escapa.
Coloco los anzuelos, la noche aguarda,
la trampa está bien escondida para los pequeños miembros de la camada.
Evadieron todas excepto una, uno por uno.
Los once miembros de la camada aniquilan,
sólo el número nueve no está a la vista.
Se esconde hasta que la luz de la luna consuma el día.
Los besos queman las alas de papel fino.
Ódiame, ódiame, si ellos te quieren para acabar conmigo,
el amor es para los débiles y los inquietos,
descansa hacia el final, una cerradura rota y un sueño retorcido.
Para una pronta tumba, el destino es privado,
arrástralo de nuevo hacia la catedral pagana.
No me ames, no te atrevas,
miento, engaño y no me importa,
no vengas a contarme cuentos sobre la fidelidad,
la verdad no está a salvo conmigo.
Demente, dolorido,
me encontré con una aguja,
amo, odio, no necesito a nadie,
luces encendidas, luces apagadas,
lo leo ruidosa y claramente, y escucho el rugido del león.
Sin mis ojos, ellos me fallaron, como nudos desamarrados,
convertí mi debilidad en una fina profesión.
Cuánto más escucho, cuánto más veo,
más puedo sentir el camino que elijo.
Lo que hice fue lo que debí hacer,
enfrenté la música, solo, lejos de la luz.
Alguien llegó a conocerme bien,
me ahogó en un pozo de deseos.
Cometer errores, todos lo hacemos,
el peor de mí fue confiar en un extraño.
Por ahora estoy sintiéndome bien,
bebí veneno, me gustó la señal,
ahora he alcanzado el mayor de los miedos,
estoy privado de una mirada sincera.
Un paso detrás de ti, da la vuelta,
y yo me he ido con lo que necesito:
la esencia de una muerte oportuna,
frío y oscuro, un amor cada vez más débil.
