Te gustaría tener en tu cuarto una ventana, que al abrirla, todas las
mañanas mostrara un paisaje diferente? Seguirías con tu agitada rutina, o
te sentarías a contemplar la belleza del silencio?
Ha sido un día devastador. Pero el sueño ha borrado gran parte de esos oscuros recuerdos del ayer, dejando unas cuantas manchas borrosas del dolor que por la noche sentiste.
Despúes de decidir que seguir con la mirada perdida en las maderas del techo no enmedará las cosas, te levantas y te diriges hacia las finas cortinas que se elevan levemente a causa de la brisa, corriéndolas suavemente..
Un viejo bosque de árboles de gruesos troncos y verdes hojas,
custodiando el secreto que la tierra guarda en su centro desde tiempos
imemorables, se alza ante ti con su imponente majestuosidad añeja.. pequeñas gotas de agua resbalan de tallos y flores, y el viento que corre tranquilo entre ramas y sombras, te trae susurros lejanos, como una voz que te invita a entrar en el hechizo eterno de la magia encantadora.
Se
escucha cantar a un pájaro.. mas bien, a un gran coro de aves, que ajenas a todo lo demás, cantan desde algún lugar en lo profundo del bosque.
No. Agudizas el oído. En realidad es como una alegre melodía élfica, que se hace mas intensa de un momento a otro para luego volver a desaparecer.
Te adentras en el bosque creando un nuevo sendero a tu paso, pues parece que la hierba y las flores silvestres han crecido por doquier sin molestarse en construir un camino para los desconcertados visitantes. Definitivamente no son buenas anfitrionas, pero el hipnotizante salvajismo de su encanto, compensa el mal recibimiento en todas sus formas. Sólo esperas no tener que destruir miles de pequeños mundos a tu paso.
Comienzas a avanzar lentamente, contemplando las maravillas que te rodean, oyendo los sonidos de la pacífica naturaleza, acariciando las hojas al pasar, sintiendo el fuerte aroma de la tierra húmeda, percibiendo tu entorno con cada sentido del que fuiste dotado.
Poco a poco, te vas haciendo consciente, de que la ventana que atravesaste, queda a cada paso muy lejos a la distancia. Volteas para verla, pero ya no está. Sólo hay árboles, figuras verdes y marrones conformando un collage en el que no puedes encontrar ya la forma de regresar a casa.
No importa, han pasado algunos instantes desde que saliste, mas tarde habrá tiempo para encontrar la manera de emprender el viaje de vuelta.
Deambulas durante otro rato, disfrutando cada segundo de esa calma que quizá nunca vuelva.
Hasta ahora no has visto ninún animal, a excepcion de pequeñas aves cantoras planeando aquí y allá, lo cual te sorprende y atemoriza, ya que la soledad se ha vuelto, en parte, amenazadora. Aunque es probable que solo sea tu imaginación.
En ese instante, como salidos de la nada, puedes ver frente a tí, a una cierta distancia, que se alzan algunos misteriosos muros alrededor de árboles y arbustos.
Te acercas para inspeccionar mejor. Ahora puedes darte cuenta, de que en realidad, no son solo muros, sino alguna especie de habitaciones medio destruidas. Algunas paredes se han derrumbado -o han sido derrumbadas- y ninguna tiene techo, ventanas, ni puertas.
Solo hay muros de grandes bloques de piedra gris, cubierta por el musgo y la vegetación que se ha apoderado completamente del lugar, incluso de las duras baldosas del piso. Debió transcucurrir mucho tiempo para que eso sucediera.
Observas hacia los demás muros y empiezas a creer que aquello pudo ser un pequeño pueblo o cuidad, ahora en el abandono. Las construcciones son de diferentes tamaños y formas, lo cual alimenta tu teoría.
Tu curiosidad y admiración ante aquello es incontenible, te propones averiguar que secretos esconde aquél lugar. Decidido, te encaminas hacia el centro de la ruinas..
(Continuará en otra entrada) ?

Me encantó hermana, muy bueno y, POR FIN!! jaja...la imagen muy muy acorde a tus palabras. Seguí escribiendo! :)
ResponderEliminarGracias loca:) si la verdad me tenía que poner las pilas .. a ver cuando vuelve la insipración ! Espero tu publicación:)
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